En un día como ayer, hace 93 años, nació Orson Welles. El más renacentista de los artistas del siglo XX y que forjó una de las trayectorias más complejas, brillantes y contradictorias que se hayan conocido, fue un genio absoluto así como personaje de popularidad envidiable. Welles estuvo pocas veces en su vida en verdadero control de sus talentos, y la circunstancias y su entorno lo hicieron un tipo más temido que admirado.
Hace un mes murió Charlton Heston, y la figura de OW volvió a emerger cuando se reseñó en los obituarios una de las más importantes actuaciones suyas: el del policía mexicano Vargas en Sed de mal. También porque este filme, el crepuscular film noir dirigido por OW que marcó su despedida de los estudios de Hollywood, cumplió los 50 años de su estreno el pasado 23 de abril. Precisamente la copia restaurada en 1998 (y que se estrenó en su momento en el Centro Arte Alameda), será la encargada de abrir el Staten Island Film Festival, el próximo 6 de junio. Será la propia hija de OW, Chris Welles Feder quién presentará la exhibición.
Pero no es lo único. En un post publicado en una página web de tributo a OW (www.wellesnet.com), hay una curiosa nota titulada “Orson Welles suplica a Steven Spielberg y George Lucas: ¿ayudarán a salvar It’s all true antes de que desaparezca? La nota es una especie de llamado de atención a los dos prohombres de Hollywood en que se les pide que donen el dinero que se requiere (unos U$ 150.000) para salvar el metraje del filme documental de 1942 que aún no ha sido impreso.
Las razones son extrañas, pero no dejan de tener cierto sentido. Primero, se recalca que ambos son entusiastas admiradores de OW, e incluso Spielberg pagó U$ 60.000 por Rosebud, el trineo de Ciudadano Kane. Por ello se les pide a ambos que donen una cantidad similar cada uno para salvar el metraje de It’s all true, considerando que Indiana Jones y el reino de la calavera, el filme dirigido por Spielberg y producido por Lucas está hecho en Paramount Pictures, quien es dueña del negativo inédito del filme de OW que está guardado en los archivos de la UCLA (Universidad de California).
Lo curioso es el tono entre enojado y suplicante del redactor, donde echa mano a todos los argumentos para justificar el “deber” de Spielberg y Lucas con el material, y de paso condenar su inexcusable apatía. Explica que Indiana Jones y los cazadores del arca perdida le debe mucho a It’s all true, con su inicio en Sudamérica, y a Ciudadano Kane, con su homenaje a la bodega donde el magnate guarda sus cachivaches, con que finaliza. Y suma. Nombra a Frank Marshall, productor ejecutivo de la cinta y quien comenzó su carrera como Production manager en The other side of the wind, filme de OW de 1972 e inacabado.
En pocas palabras, la situación es la siguiente: hay 100.000 pies de negativo de nitrato de celuloide del documental rodado en Brasil, ya sea por el propio OW o supervisado por él. En el material hay tomas del Teatro Municipal de Río de Janeiro, donde se ven ecos del carnaval, otras filmadas en el Casino Urca y el Teatro da República. Lo curioso es que se supone que en esas tomas aparece el propio OW y el vicepresidente de RKO Phil Reisman bailando animadamente. Y otras en que figura Carmen Miranda, quien ya era una celebridad en Brasil.
Con tantos millones de dólares que recaudará la nueva aventura de Indiana Jones, el redactor sólo pide un poco de generosidad a estos dos millonarios, para salvar el metraje que falta de un filme mítico. Como lo sugiere con energía, “si yo fuera Steven Spielberg, iría a Paramount y diría: impriman el material o nunca más haré un filme para ustedes”. En un próximo post, más detalles de este fascinante relato, “el desastre clave de mi historia”, como el propio Orson lo definió.

me parece muy bien, saludos
Otro merecido honor para el genio de Welles. Sin duda estaría feliz al saber que se restaurarán sus increíbles obras, adelantadas para su tiempo. Pero Spielberg y Lucas ven el negocio hasta en el arte. En caso de restaurar este documental, le sacarán el mayor provecho posible. Aun así, todo vale si se trata de mostrar al mundo de lo que OW fue capaz. Lo considero como un Leonardo moderno, cuyo innovador y complejo cine no fue muy apreciado por sus contemporáneos. Sólo hasta que el público veterano que sucedió a su muerte lo redescubrió y le brindó su merecido respeto.
Ojala que todo funcione por el bien de OW y tambien por el nuestro.
Bueno, el material que no se conoce es el último metraje del total del documental que ya se conoce. La intención de recuperarlo es más bien para completar la filmación completa, ya que el mismo Welles dijo alguna vez que quizás no tiene gran valor en sí, pero es el último esfuerzo para completar el más accidentado y trágico de sus trabajos. Saludos